Ya con la realidad derritiendo mi cuerpo
Me cuesta ver lejos que va a mejorar el mundo.
Me cuesta ver lejos que va a mejorar el mundo.
Me acerco y me transformo en fósforo quemado
Y me siento anestesiado ante tanto desamparo
Muchos hablamos pero para la solución estamos mudos
Igual vuelvo a las calles soñadas en la sensibilidad
Y sostengo buenos momentos que perduran sin hoy
Lleno el corazón y lo remonto como un barrilete aislado
Miro a los costados, cuento cientos que están esperando
Y me pregunto hasta cuando, la balanza nos dará la razón?
Porque mientras el miedo nos domestica, el poder no será pasado.
Aunque me cuesta creerlo, igual instintivamente caigo del cielo
El cerebro me desata de la ignorancia, pero me aleja de la comprensión
Como el dinero que me mantiene vigilándolo día tras día, sin compasión
Pero en lo verdadero me desentierro y miro la vida indetenible: como consuelo.
Mañana sabre que las cicatrices, son el destino que me llevará a creer en la penumbra.