Las calles de la ciudad de mi cuerpo
se entrecruzan con piernas autopistas
las arterias tienen un transito ligero
el puño con el que cruzo escribe tenso y deprisa.
mi cerebro está en erupción, lo he persibido
las ideas se desbordan de los conceptos
los pensamientos se desplazan por los sentidos
los oídos se abren y me mueve mi esqueleto.
El viento de la vida salvajemente nos lleva
Los pies danzan evaporando sus pasos
voy orientando mis esencialidad con el tacto
todas las cosas envuelven mi ser en lo horario.
desembarco en algún lugar desde donde el rumbo seguiré...
El viento de la vida salvajemente nos lleva
locura y heridas del mundo confunden lo sensorial.
Las calles de la ciudad de mi cuerpo suelen colapsar
a veces ingresan por las entradas; materias sucias
a veces la mente da ordenes a un cuerpo que no responde
entonces es hora de respirar y sujetar la moderna velocidad.
El viento de la vida sopla salvajemente
Las calles de la ciudad de mi cuerpo suelen colapsar
a veces ingresan por las entradas; materias sucias
a veces la mente da ordenes a un cuerpo que no responde
entonces es hora de respirar y sujetar la moderna velocidad.
El viento de la vida sopla salvajemente